agosto 26, 2011

El Secreto

Ven, acércate y atiende, que te voy a contar un secreto. ¿Ves aquellos acantilados donde las olas baten con fuerza y se vuelven blancas? ¿Los ves? ¿Sí? Cierra los ojos e intenta imaginártelos  ¿Puedes? ¿Y las olas? ¿Igual de blancas?  Allí está mi padre recogiendo percebes.


¿A él no eres capaz de localizarlo? ¿Ni con los ojos abiertos? Ya... Fíjate bien. ¿Nada? Pues cierra otra vez los ojos e inténtalo con ellos cerrados. ¿Tampoco? Espera, toma mi MP3 y escucha esta música:  



A ver ahora, ¿ni así? Continúa intentándolo. No, no, mejor con ellos cerrados.

¿Sabes?, al principio yo tampoco era capaz de verlo. Lo conseguí cuando escuchaba esta música, en un momento que tenía los ojos cerrados; por eso es mejor que pruebes primero de esa manera. Claro, también puedo con ellos abiertos; desde aquel día.

Fue poco tiempo después de que él se fuera a por los percebes. Me dijo que lo esperara, aquí, donde estamos, precisamente; quería aprovechar la marea baja. Pero la marea bajó y subió una y otra vez hasta que mi madre me vino a buscar.

Te aseguro que miré y remiré piedra a piedra, ola a ola y marea a marea, tanto aquel día como al siguiente y al otro.

¿Lo ves, ya lo ves? Lo sabía, primero era necesario intentarlo con los ojos cerrados.



8 comentarios:

gustavo dijo...

joderse, xose...usted va y escribe, usted va y deja palabras acá como que no quiere la cosa, ustad va y me hace cosquillas con estas palabras en mis fibras almáticas y luego recoge los bártulos de escribir y...
en fin, me quedo con ese cosquilleo, con esa cosa que he sentido en mis adentros debido a la lectura de estas tus palabras.
medio beso.

Neogeminis dijo...

Parce ser que es con los ojos cerrados-voluntariamente o no-que algunas cosas (íntimamente importantes y sustanciales) se nos vuelven mucho más claras y precisas. Será que por lo frecuente que nos resulta el ver -a quienes poseemos sano el don de la vista- deja de ser ejercitado ese otro don de saber ver desde el espíritu, sin filtros ni distracciones.

Un saludo desde el sur.

XoseAntón dijo...

Lo siento, Gus,pero yo también he disfrutado con la premeditación y alevosía. Gracias. Otro medio beso.

¿Verdad que sí, Neogeminis?, ¿verdad que en algunas ocasiones vemos más lejos con ellos cerrados? Bikiños.

CANTACLARO dijo...

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Muy bello.

Ana Lucía

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Amig@mi@ dijo...

Hola amigo, me alegro de encontrarte también por aquí.
Ahora estoy descansando en el blog, pero en cuanto vuelva...
Un abrazo

Prometeo dijo...

Muy emocionante tu escrito. Un saludo

Natàlia Tàrraco dijo...

XOSÉEE, !qué alegría verte aquí de nuevo! Cierro los ojos y te veo, tu sonrisa, tu sencillez delicada tu reflexión. Te veo amigo, no tardes en ofrecernos estas visiones que estremecen, el percebeiro, siiii lo veo entre espumas, podemos verlo, es posible.
Gracias por este texto intenso, bello, hasta ahora, bicos muchos.

XoseAntón dijo...

Ana Lucía, Amig@mi@, Prometeo, muchas gracias por vuestra visita y comentario. Igual, Natalia,, muchas gracias, con palabras generosas como las tuyas es muy agradable dejarse ver

Bikiños e apertas